Nuestra Iglesia Católica

La Iglesia católica apostólica romana es una de las religiones más numerosas del mundo, existiendo en el año 2018, 1.272 millones de personas bautizadas (el 17,24 % de la población mundial).

La Iglesia católica tiene su sede central en Roma (capital de la República Italiana), a la que se denomina Sede Apostólica, relacionada con la Sede está el Estado de la Ciudad del Vaticano (Status Civitatis Vaticanæ, en latín y oficialmente; Stato della Città del Vaticano, en italiano), un enclave dentro de la ciudad de Roma, en la República Italiana.

El Vaticano es un estado independiente y reconocido internacionalmente. Si bien el Estado Vaticano está estrechamente ligado a la Sede Apostólica, se trata de entidades distintas, ya que el Estado Vaticano es un poder temporal, mientras que la Sede Apostólica se entiende como poder espiritual para los católicos. La misma está encabezada por el papa, que recibe el trato honorífico de «su santidad». El actual papa es Francisco, nombre adoptado por el cardenal argentino Jorge Bergoglio.

La Iglesia católica se conoce como Iglesia católica apostólica romana o como Iglesia católica romana; fuera del Catolicismo se hace esta distinción por aquellos que sostienen que las iglesias de la Comunión Anglicana y las Iglesias Ortodoxas se reconocen a sí mismas como parte de la “Iglesia, una, santa, católica y apostólica” del Credo y que también son católicas (tanto en sentido etimológico como en todo el contenido del término) si bien no es la única diferencia el no estar bajo la autoridad del Papa, o bien se trata de personas procedentes de países en los que el habla ha adoptado esta expresión debido al uso intenso por parte de comunidades relevantes de anglicanos y otros protestantes y de ortodoxos.

Sin embargo, existen Iglesias en plena comunión con el obispo de Roma que, al tener tradiciones litúrgicas distintas, no añaden el término “Romana”. Por lo tanto, para englobar a las Iglesias orientales católicas y la Iglesia católica romana se usará el término más general Iglesia católica.

Según una larga tradición, existen otros términos para referirse a la Iglesia católica, tales como Sacramento de Cristo, Pueblo de Dios, Cuerpo místico de Cristo, Esposa de Cristo, Jerusalén de arriba, edificación de Dios, Barca de Pedro o Nave de salvación.

Doctrina

La Iglesia católica se ve a sí misma y se proclama como la encargada por Jesucristo para ayudar a recorrer el camino espiritual hacia Dios viviendo el amor recíproco y por medio de la administración de los sacramentos (bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, matrimonio, orden sacerdotal y unción de los enfermos), a través de los cuales Dios otorga la gracia al creyente.

La Iglesia católica considera que tiene encomendada la misión de elaborar, impartir y propagar la enseñanza cristiana, así como la de cuidar de la unidad de los fieles. Debe también disponer la gracia de los sacramentos a sus fieles por medio del ministerio de sus sacerdotes. Además, la Iglesia católica se manifiesta como una estructura piramidal, en la que debe cuidar de mantener la unidad de todos los fieles y su obediencia a la doctrina oficial.

Esta iglesia se concibe a sí misma como la única iglesia fundada por Cristo, y por tanto, la única auténtica frente a las demás iglesias y denominaciones cristianas que han surgido históricamente después de ella. La autoridad para enseñar o Magisterio de la Iglesia basa sus enseñanzas en la Revelación, que está expresada tanto en las Sagradas Escrituras como en la Sagrada Tradición.

Atributos de profesión de fe la Iglesia Católica

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia católica, esta es «una, santa, católica y apostólica». Estos cuatro atributos, inseparablemente unidos entre sí, indican rasgos esenciales de la iglesia y de su misión.

Doctrina

La doctrina fundamental de la Iglesia católica está basada en el Credo de los Apóstoles, que recoge las fórmulas de fe elaboradas en los primeros concilios de la historia. El Credo encuentra una explicación sistemática en el Catecismo de la Iglesia católica, aprobado en 1992 por Juan Pablo II. Una característica sobresaliente para distinguir a los católicos de los demás grupos cristianos es su aceptación de todos los concilios ecuménicos de la historia desde el Concilio de Nicea I hasta el Concilio Vaticano II.

La noción de revelación es central en la doctrina católica, porque bajo tal término se incluyen dos fuentes inseparables entre sí: la Biblia y la tradición.

También es notable la posición que ocupa el obispo de Roma. Este recibe el título de Papa y se le considera no sólo obispo de su diócesis sino obispo de la Iglesia católica entera, es decir, pastor y doctor de todos los cristianos debido a que es considerado el sucesor de san Pedro. La elección de los papas ha sufrido cambios a lo largo de la historia; desde el siglo XI es elegido por el colegio cardenalicio reunido en cónclave.

Otras partes de la doctrina católica, sobresalientes y distintivas en relación al resto de los cristianos, son la creencia en el Dogma de la Inmaculada Concepción, y en la [Asunción de María], madre de Jesús, así como la fe en la autoridad espiritual efectiva de la Iglesia católica para perdonar pecados y remitir las penas temporales debidas por ellos, mediante el Sacramento de la Penitencia y las indulgencias.

Otro dogma sobresaliente en la Iglesia católica es la creencia en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, pues mediante el cambio que es llamado transubstanciación el pan y el vino presentados en el Altar se transforman en el cuerpo y en la sangre de Cristo.

Gobierno

El gobierno de la Iglesia católica reside en los obispos, a quienes ayudan los sacerdotes:

Los obispos: son los encargados de cada diócesis. Son ayudados por los presbíteros y los diáconos. Ningún obispo, aunque haya sido nombrado cardenal, tiene autoridad sobre otro, sino que cada uno depende directamente del Papa.

Los cardenales: se encargan de ayudar al Papa en la acción pastoral de la Iglesia católica y en la administración del Vaticano y la Curia Romana. Cuando el Papa muere, también son los encargados de elegir al sucesor en un cónclave. Colectivamente forman el Colegio Cardenalicio. Los cardenales son elegidos personalmente por el Papa.

El Papa: es electo por el Colegio de Cardenales, reunido en cónclave. En 1871, el Concilio Vaticano I hizo énfasis particular sobre la ya existente doctrina de la infalibilidad papal, lo cual ha generado hasta el día de hoy grandes polémicas. Su misión es desarrollar su ministerio coadyuvado por dos grupos de colaboradores: los cardenales y el concilio ecuménico.

El concilio ecuménico: es la asamblea de todos los obispos del mundo presidida por el Papa, el cual es convocado cuando hay que tomar las decisiones más importantes, en materia de fe (dogmas) y de moral.

Los obispos de un país pueden organizarse en una conferencia episcopal o asamblea de Ordinarios, en Oriente, cuyos cargos son electivos entre los obispos de la misma nación. También existen organizaciones inter-diocesanas que involucran a más de un país.

En la República Dominicana contamos con la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), institución de carácter permanente erigida por la Santa Sede que, conforme al derecho, es la Asamblea de los Obispos de la República Dominicana, ejerciendo unidos diversas funciones pastorales respecto de los fieles de toda la nación. Esta Conferencia Episcopal consta de personalidad jurídica y es reconocida por las leyes de República Dominicana en virtud también del Concordato entre la Santa Sede y el Estado Dominicano.

Son miembros de la CED los Obispos Diocesanos y quienes se les equiparan en el derecho, así como los Obispos Coadjutores, Auxiliares y los demás Obispos Titulares que desempeñan una función especial para todo el país o una región determinada, encomendada por la Santa Sede o por la Conferencia del Episcopado Dominicano.5 Actualmente estos son:

Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez Cardenal Presbítero de San Pío X alla Balduina

Arzobispo emérito de Santo Domingo Ordinario Castrense

Francisco Ozoria Acosta Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo

Primado de América

Freddy Antonio de Jesús Bretón Martínez Arzobispo Metropolitano de Santiago de los Caballeros
Gregorio Nicanor Peña Rodríguez Obispo de Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey

Presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano

José Dolores Grullón Estrella Obispo de San Juan de la Maguana

Vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano

Diómedes Espinal de León Obispo de Mao-Montecristi
Julio César Corniel Amaro Obispo de Puerto Plata
Fausto Ramón Mejía Vallejo Obispo de San Francisco de Macorís
Andrés Napoléon Romero Cárdenas Obispo de Barahona
Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez, M.S.C. Obispo de La Vega
Valentín Reynoso Hidalgo, M.S.C. Obispo titular de Mades

Obispo Auxiliar de Santiago de los Caballeros

Víctor Emilio Masalles Pere Obispo titular de Girba

Obispo Auxiliar de Santo Domingo

Ramón Benito de la Rosa y Carpio Arzobispo Emérito de Santiago de los Caballeros
Fabio Mamerto Rivas Santos, S.D.B. Obispo Emérito de Barahona
Jesús María de Jesús Moya Obispo Emérito de San Francisco de Macorís
Gabriel Antonio Camilo González Obispo Emérito de La Vega
Rafael Leonidas Felipe Núñez Obispo Emérito de Barahona

Administrador Apostólico Sede Vacante de San Pedro de Macorís

Pablo Cedano Cedano Obispo titular de Vita

Obispo Auxiliar Emérito de Santo Domingo

Amancio Escapa Aparicio, O.C.D. Obispo titular de Cenae

Obispo Auxiliar Emérito de Santo Domingo

 

Los católicos profesan su fe en los cuatro atributos (o notas) de la Iglesia a través del Credo de los Apóstoles y del Credo Niceno-Constantinopolitano. Las notas de la Iglesia son Dogma de Fe, estas son según la enseñanza oficial:

Unidad

La Iglesia es “una” debido a su origen, Dios mismo. Dios es uno según la doctrina católica. Es una debido a su Fundador, Cristo. El apóstol San Pablo, hace referencia a la Iglesia como “Cuerpo de Cristo”: Las partes del cuerpo son muchas, todas forman un solo cuerpo. También enseña sobre este atributo: Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en el mismo espíritu. Un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todos, que actúa por todos y está en todos. Cristo mismo enseña y ruega por esta unidad de su Iglesia: Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

Santidad

La Iglesia católica, a pesar de los pecados y faltas de cada uno de sus miembros que aún peregrinan en la Tierra, es en sí misma “santa” pues “Santo” es su fundador y “santos” son sus fines y objetivos. Asimismo, es santa mediante sus fieles, ya que ellos realizan una acción santificadora, especialmente aquellos que han alcanzado un alto grado de virtud y han sido canonizados por la misma iglesia. La Iglesia católica contiene la plenitud de los medios de santificación y salvación. Es Santa porque sus miembros están llamados a ser santos.

Catolicidad

Con el significado de “universal” la Iglesia es “católica” en cuanto busca anunciar las Buenas Nuevas y recibir en su seno a todos los seres humanos, de todo tiempo y en todo lugar, que acepten su doctrina y reciban el Bautismo; dondequiera que se encuentre uno de sus miembros, allí está presente la Iglesia católica. También es “católica” porque Cristo está presente en ella, lo que implica que recibe de Él la plenitud de los medios de salvación.

Apostolicidad

La Iglesia católica fue fundada por Cristo sobre el fundamento de Pedro y los demás apóstoles. Todo el Colegio Apostólico goza de autoridad y poder siempre que esté en comunión con Pedro y sus sucesores; Pedro y los demás Apóstoles tienen en el Papa y los Obispos a sus sucesores, que ejercen la misma autoridad y el mismo poder que en su día ejercieron los que fueron elegidos por Cristo. También es “apostólica” porque guarda y transmite las enseñanzas oídas a los apóstoles. Estos atributos se encuentran en todas las Iglesias particulares que engloba la Iglesia católica, que son las Iglesias particulares de la iglesia católica romana y las iglesias rituales autónomas.