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LOS QUE PROCURAN LA PAZ ESTÁN SEMBRANDO LA PAZ
No hay persona que al preguntarle sobre vivir en paz diga que está opuesta. Todos decimos que queremos paz.
El mundo, las circunstancias, las personas, las familias, los pueblos no viven en paz. La mayor característica de este mundo es la falta de paz, y, por ende, la abundancia de todo tipo de guerra.
Ciertamente que para vivir en paz tenemos que procurarla, sembrando desde nuestra vivencia personal. Es decir, yo no puedo decir que quiero la paz cuando estoy lleno de desconfianza con los otros y con la vida.
Yo no puedo hablar de paz cuando estoy siempre hablando, criticando, culpando y negando.
No puedo vivir en paz cuando me muero de agresividad, cuando estoy a la defensiva, cuando busco culpables y culpabilidad de y en todo lo que pasa.
No puedo vivir en paz cuando me creo poseer la verdad, conocedor máximo de Dios y, por ende, el instrumento más idóneo y completo.
No puedo vivir en paz cuando necesito ocupar los primeros puestos, ser protagonista, buscando por encima de todo mi fin, mi idea, mi realidad.
Sembrar la paz es vivir en coherencia el regalo de la vida y aceptar la vida como lo que es, don. Esto necesariamente es aceptar a Dios como Creador, Padre, Señor, el Dios, el Único de Amor y Paz.
Quien no acepta no se abandona; y quien no se abandona se resiste, no vive en paz y tampoco la siembra. No son teorías más o menos bellas o convincentes. No son posturas acomodaticias. Es la realidad del Evangelio de Jesús.
¿Qué tipo de persona eres tú? ¿Provocas paz o guerra? ¿Confías o desconfías? ¿Aceptas y te abandonas?
El cristiano es un mensajero de Jesús, un artesano de la Paz; así que procúrala, siémbrala, expándela, y estarás haciendo Reino. Y Jesús reinará.
Escrito Por: jorgeluisFecha Publicación: 21/09/2009Visitas: 673 Return |
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