A propósito
Ya pasó la semana santa ahora nos queda permitir al Resucitado entrar en nuestras vidas, en nuestras familias y en nuestra comunidad.
A propósito, cuando te sientas frió y desanimado no le eches la culpa a nadie, está en uno mismo, pregúntate cuando dejaste de orar en el día, cuando fue la última vez que tuviste un tiempo en el santísimo, cuanto has dado de ti en tu vida, en tu familia, en tu comunidad…
A propósito, no cambies la noche de la comunidad, trayendo grandes y buenos invitados.
Invítalos otro día que no sea la noche de la comunidad.
A propósito, la catequesis es aburrida cuando no se prepara, cuando se lee, cuando no se recibe la instrucción en la reunión mensual de catequistas.
A propósito, los adolescentes estuvieron presentes en la semana santa y fueron testimonio para todos.
A propósito, si tienes un hijo, sobrino o hermano adolescente la experiencia en Santísima no solo es a MIL sino buenaza.
A propósito, la vida espiritual mientras más profunda más está sellada por el silencio.
A propósito si te sientes árido y seco riega tu ser con el amor del evangelio y la fuerza de la eucaristía.